delorto.com curiosidades ↓ costumbres → insólito novedades para reir rebeldía records el BLOG de delOrto emoticones pregunta a BUDA

delorto.com » curiosidades » costumbres

El 65% de los españoles cree que el móvil facilita ser infiel

MADRID (Reuters) - Cuatro de cada 10 españoles admitió haber sido infiel a alguna de sus parejas en algún momento y un 65 por ciento consideró que el teléfono móvil facilita la comisión de una infidelidad, seguido por el correo electrónico, según un sondeo de un portal de internet.

Más de la mitad de las mujeres (55 por ciento) cree que los hombres suelen ser más infieles y dos de cada tres sabe que han sido engañadas. Por su parte, el 58 por ciento de los varones opina que ambos sexos son infieles por igual, de acuerdo al sondeo difundido el lunes.

Los hombres serían infieles a su parejas con estrellas como Angelina Jolie y Elsa Pataky, mientras que ellas caerían rendidas a los pies de Miguel Angel Silvestre -"El Duque", protagonista de la serie "Sin tetas no hay paraíso"- y George Clooney, según una encuesta realizada por el portal Match.com a 1.025 personas.

Diccionario traduce al inglés los modismos argentinos

BUENOS AIRES.- Un estadounidense dedicó tres años a la elaboración de un diccionario poco convencional que traduce los modismos de Argentina al inglés para que los extranjeros "puedan comprender los códigos empleados en el país mediante el idioma".

"La recopilación empezó como una broma hasta que terminó en un libro, que sirve para entender la idiosincrasia de Argentina. El idioma refleja los códigos de la gente", explicó James Bracken, autor de "Che Boludo", cuyo título refiere a dos auténticos argentinismos.

Este diccionario reúne centenares de términos que van desde "ñoqui", tal como en Argentina se denomina a la persona que cobra un sueldo sin trabajar, hasta expresiones como "arrastrar el ala", utilizada para describir la actitud del varón para conquistar a una mujer.

El libro contiene la explicación al inglés de cada término local y también su traducción literal, que en muchas ocasiones resulta graciosa y hasta absurda.

Además, incluye varios dibujos que permiten explicar gestos típicos del país suramericano, adonde Bracken llegó hace siete años para visitar la Patagonia, pero finalmente se quedó a vivir luego de conocer a quien más tarde se convertiría en su esposa.

Bracken, de 40 años, tomó nota que los modismos más usados en este país tienen diversos significados y, en algunos casos incluso, una misma palabra puede remitir a un insulto, una descalificación o un término afectuoso según como se lo utilice y hasta con qué tono de voz se lo evoque.

Tal es el caso de "boludo" que, según el tono y la frase, puede equivaler a "estúpido" o a un apelativo coloquial o afectuoso.

"Cada país tiene su jerga, pero el argentino tiene muchos modismos cuando habla. Ni siquiera ellos se dan cuenta de muchos de estos términos de tan incorporados que los tienen", reflexionó.

"Durante los primeros años que estuve en Argentina, empecé a anotar todo porque quería entender de qué se hablaba. Al comienzo bromeaba con que tenía un libro de anotaciones porque poseía muchos papeles con apuntes. Hasta que esto finalmente se convirtió en un libro", sintetizó el autor.

Pero Bracken no sólo se sirvió de los términos que conoció durante su experiencia en el país, sino también de las palabras que les recordaron amigos argentinos y extranjeros que ayudaron a alimentar la recopilación.

El diccionario atraviesa todos los campos y temáticas, desde la política, los problemas sociales y hasta el sexo, donde quedan reflejados en numerosas frases y términos empleados en el país, sobre todo en Buenos Aires.

Bracken consideró que el libro "es una herramienta muy útil para los extranjeros que están en Argentina y se mezclan con los argentinos" porque "son definiciones que no están en un diccionario tradicional".

"Es una herramienta complementaria que sirve no sólo para americanos o ingleses sino también para españoles o mexicanos. Incluso, a los mismos argentinos les resulta interesante porque pueden ver reflejada allí su propia jerga", indicó el autor, que reside en la ciudad sureña de Bariloche, a 1.650 kilómetros de Buenos Aires.